Elnorte.com, 24 de octubre del 2009
VENTANA
(24 octubre 2009).- La oportunidad de editar el pasado a menudo resulta irresistible. Stalin borró a Trotsky y Nixon borró sus 18 minutos en una cinta de Watergate.
El nieto de Ernest Hemingway recientemente decidió publicar una "edición restaurada" de "París Era una Fiesta".
"Creo que esta edición hace bien en corregir algunas imprecisiones", comentó Sean Hemingway a The New York Times. El original retrata a la abuela de Sean, la segunda esposa de Ernest Hemingway, en términos poco halagadores. Así que el nieto modificó el texto original, reordenó los capítulos, y este verano la editorial Scribner publicó una nueva edición en la que la abuela de Sean es retratada de forma más favorable.
A.E. Hotchner, amigo de Hemingway que ayudó a preparar el manuscrito original, fustigó los cambios.
"Con esta modificación como precedente, ¿qué hará Scribner, por ejemplo, si un descendiente de F. Scott Fitzgerald exige la eliminación del capítulo en 'París Era una Fiesta' que habla sobre el tamaño del pene de Fitzgerald, o si el nieto de Ford Madox Ford quiere suprimir las referencias al olor corporal de su ancestro?", escribió en The Times.
Tentaciones de este tipo han provocado que Wikipedia cambiara sus políticas de edición. Antes no era difícil que alguien insertara información falsa en un artículo de Wikipedia. En marzo, un estudiante irlandés insertó una cita falsa atribuida al compositor francés Maurice Jarre después de la muerte del artista. El comentario apócrifo fue reproducido en varios periódicos.
Tales modificaciones han instado a Wikipedia a agregar un nivel de revisión para artículos sobre personas vivientes, lo que altera la filosofía de la enciclopedia en línea de que todo el mundo tiene el derecho equitativo a editar artículos.
"Había una época en que la gente perdonaba más las cosas que no eran totalmente precisas o estaban alteradas de alguna manera, ya sea simplemente porque había un malentendido o porque un autor tuviera algún otro motivo", declaró Michael Snow, presidente del consejo de Wikipedia, a The Times. "Ahora hay menos tolerancia para ese tipo de problema".
Al parecer, los editores de un documental británico sobre Muhammad Ali están menos preocupados por tales cambios. Cuando se estrenó este año el documental "Thriller en Manila", sobre la pelea de Ali con Joe Frazier, fue criticado por ser parcial hacia Frazier. Cuando el DVD salió a la venta, en junio, un segmento de 10 minutos de un combate anterior en Nueva York, en 1971, en el que Frazier derribó a Ali, había sido cortado a la mitad y la acción filmada sustituida con fotografías.
"Incluso después de todos estos años, alguien quiere guardarle las apariencias a Muhammad Ali", señaló un crítico en The Times.
El impulso por manipular no siempre es pernicioso. A veces, la tecnología crea un nuevo tipo de diversión. Los fans de películas antiguas pueden comprar un producto que pone una pantalla verde en la sala de la casa. Estas pantallas son la piedra angular de los efectos especiales en muchos filmes, lo que permite que los actores aparezcan en el espacio exterior o la antigua Roma, aunque nunca se mueven del frente de la pantalla.
Hoy, por 170 dólares, cualquiera puede comprar una pantalla verde con su software acompañante e insertarse en la escena de una película.
Sus comentarios son bienvenidos en nytweekly@nytimes.com
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